Más mentiras de los fascistas de Bush
Por Paul Craig Roberts. Traducción de Montecristo
Artículo publicado en Information Clearing House el 22/2
22/02/08 "ICH" -- - El presidente George W. Bush y su director de Inteligencia Nacional, Mike McConnell están diciendo a la gente de los Estados Unidos que es necesario para su protección un poder ejecutivo que no rinda cuentas. Bush y McConell aducen que sin el Acta de Protección de los Estados Unidos, el poder ejecutivo no será capaz de espiar a los terroristas y que todos seremos borrados del mapa. El Jefe del Estado afirma que los terroristas sólo serán detenidos si él tiene el derecho de espiar a todos el mundo sin ninguna vigilancia de los tribunales.
La disputa por el Acta de Protección de los Estados Unidos tiene que ver totalmente con nuestra seguridad, sólo que no como Bush y McConell lo sostienen.
Bush dice que los demócratas han puesto a nuestro país en inminente peligro de ataque al dejar que el Acta de Protección de los Estados Unidos caduque. Este argumento no tiene sentido. La vieja Ley de Supervisión de Inteligencia Extranjera (FISA, por sus siglas en inglés) concede a la rama ejecutiva todo el poder que necesita para espiar terroristas.
La elección entre
Para escapar de la imputabilidad, el Partido de las Camisas Pardas propuso el Acta de Protección de los Estados Unidos, que elimina la imputabilidad de Bush y concede inmunidad a las compañías de telecomunicaciones con respecto a los delitos graves que cometan por dar su consentimiento al ilegal espionaje de Bush.
Bush comenzó a violar
Bush presionó a las compañías de telecomunicaciones para que violaran la ley de manera que él pueda practicar su ilegal espionaje. En los expedientes legales, Joseph P. Nacchio, ex CEO de Qwest Communications International afirma que su empresa fue abordada más de seis meses antes de los ataques del 11 de septiembre de 2001 y le pidieron participar en una operación de espionaje que Qwest estimó ilegal. Por haberse rehusado Qwest, la administración Bush le retiró oportunidades de lograr contratos de muchos millones de dólares. El propio Nacchio fue procesado por aprovechamiento de información confidencial, y de ese modo se envió un mensaje a las demás compañías de telecomunicaciones para que cooperaran con el régimen de Bush o se atuvieran a las consecuencias.
Bush no ha sido imputado por los graves delitos que ha cometido ni por conducir a las compañías de telecomunicaciones a delinquir.
De acuerdo con el criterio de los legisladores que nos dieron el FISA, espiar a las personas sin autorización permite a un partido recoger basura de sus adversarios para chantajearlos. Mientras, Bush espió durante mucho tiempo antes de que se supiera una sola palabra de eso, el chantaje pudiera ser la razón para que los demócratas hayan ignorado su mandato parlamentario y no hayan puesto freno a las guerras ilegales de Bush y a sus medidas policiales inconstitucionales.
Tal vez los demócratas por fin se han dado cuenta de que no pueden funcionar como partido político mientras sigan permitiendo a Bush que los espíe. Por una u otra razón, ellos han permitido que expire el Acta de Protección de los Estados Unidos.
El Acta de Protección de los Estados Unidos, Bush y sus “camisas pardas” tratan de que el poder ejecutivo se independice de las leyes y de la constitución. La ley FISA significa que el presidente es responsable ante los tribunales federales por las garantías. Bush y los camisas pardas republicanos luchan a brazo partido para librar al presidente de toda responsabilidad. Los camisas pardas insisten en que el líder conoce mejor la ley y no puede tolerar injerencias ni de la ley, el poder judicial, el Congreso,
George Washington, Thomas Jefferson, y James Madison lo veían de otro modo: el pueblo de los Estados Unidos no podía estar a salvo al menos que el Presidente fuera responsable y estuviera bajo muchas restricciones.
Oremos para que los demócratas se hayan percatado de que no pueden conceder al poder ejecutivo facultades irresponsables para espiar y aún tener bases para negarle poderes irresponsables dondequiera.
Los republicanos han utilizado la guerra contra el terror para crear un ejecutivo no imputable. Para evitar que
Los terroristas de Al Qaeda con los que Bush ha estado aterrorizándonos no tienen poder para destruir nuestras libertades. Comparado con la perdida de la libertad, un ataque terrorista es nada.
Entretanto, Bush, el gran beneficiario de dos elecciones fraudulentas ha conminado a Zimbabwe a celebrar unos comicios justos. Los Estados Unidos llegan lejos con su hipocresía porque nadie en nuestro gobierno tiene suficiente vergüenza para ruborizarse.
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