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miércoles, 5 de marzo de 2008

EL INEFABLE PRESIDENTE BUSH

¡EL INEFABLE PRESIDENTE BUSH!

A pesar de que he conocido millares de personajes asombrosos en el transcurso de los años que tengo viviendo en este planeta maravilloso, creo que el más impresionante y sobresaliente de todos ellos es el presidente de los Estados Unidos, el inefable George W. Bush, genio y figura: Insuperable genio de las masacres para eliminar pueblos y etnias enteras y figura siniestra de la más descarada hipocresía matizada de abundantes dosis de mortales mentiras, demagogia, increíble descaro y una enorme cantidad de etcéteras que se llevarían todo este blog.

La nota viene a este espacio por un artículo publicado el 4 de marzo de 2008 en la página Information Clearing House (ICH), el cual, a la vez, salió, con la misma fecha, de la Oficina de la Secretaría de la Presidencia (Office of the Press Secretary), para establecer la posición de Bush ante la crisis que generó el criminal gobierno del títere Álvaro Uribe al masacrar cobardemente al comandante Raúl Reyes y a un grupo de guerrilleros cuando dormían en un improvisado campamento en Ecuador, en un bombardeo en el cual se utilizaron aviones que partieron de una base yanqui.

El cínico presidente yanqui comienza su discurso señalando que en la mañana había hablado con Uribe, quien lo impuso de la situación de su país, incluso los continuos ataques de los que denominó narcoterroristas, así como también “las provocativas maniobras del “régimen de Venezuela”.

Esas palabras, sin lugar a dudas, demuestran que Bush es un mentiroso compulsivo, siempre dispuesto a imponer la realidad de su mundo y no la verdadera, la que señala que Colombia es el instrumento que su administración utiliza para sembrar la guerra, la muerte y la destrucción en este continente y, especialmente en la República Bolivariana de Venezuela, con el propósito de apoderarse del petróleo, de otros recursos naturales y específicamente, del agua de los caudalosos ríos de esta región.

La afirmación del cínico presidente yanqui hace surgir las siguientes preguntas: ¿Está Bush midiendo con su propio rasero la intención de defensa del gobierno venezolano, que tiene todo el derecho a defender sus fronteras? ¿Será que el huésped alcohólico de la Casa Blanca aspira a que Chávez permita que las tropas colombianas ingresen en el país a sus anchas, para abrirles el camino a los gringos? ¿Es que sólo los aliados de los Estados Unidos tienen derecho a defender sus intereses?

Más adelante, el jefe supremo de los terroristas del mundo señala que le dijo a Uribe que los Estados Unidos apoyarán firmemente la democracia colombiana y que en la misma medida se opondrán a cualquier acto de agresión que pueda desestabilizar la región. Bueno, eso es indudable, los gringos no desamparan jamás a los cipayos traidores que ha diseminado por todo el mundo en su desmedido afán por someter a los pueblos, destruir culturas y asesinar mujeres, ancianos y niños para lograr sus propósitos.

Para colmar el vaso, el perturbado presidente de loa Estados Unidos agrega que dijo a Uribe que el gran imperio del norte continuará al lado de Colombia en su enfrentamiento contra los terroristas y en su lucha contra los traficantes. ¡Habráse visto mayor descaro! ¿Cuáles son los verdaderos terroristas: los que volaron el avión de Cubana de Aviación y mataron a 76 deportistas, o los que defienden su patria de la voracidad de potencias extranjeras? Y por otra parte, ¿dónde están los más grandes traficantes de drogas y los mayores centros de distribución en el mundo? Ustedes conocen las respuestas.

Pero la joyita más reluciente se encuentra en las palabras del beodo de White House, quien señala que Uribe expresó: “Una de las más importantes formas de que los Estados Unidos demuestre su apoyo a Colombia es haciendo avanzar el acuerdo de libre comercio que negociamos. El acuerdo de libre comercio demostrará al pueblo de Colombia que la democracia y la libre empresa conducen a una mejor vida”.

¡’Ná guará!, cómo que no se nota el interés principal que mueve a los gringos y a los oligarcas colombianos. Nada más que imponer el TLC para socavar las economías de los países de Suramérica y derrumbar sus Estados para apoderarse de toda la región.

En el discursito de Bush, muy orondo él, muy apretaditas sus piernas por el cáncer que le extirparon, el lector más desprevenido puede percibir el olor a sórdidas maniobras contra todos los gobiernos que discrepen de sus ideas hegemónicas y además, sin lugar a dudas, sus palabras traducen sentimientos de matón de pueblos, siempre dispuesto a fabricar “Husseinis” y “Noriegas” para sembrar la muerte y el terror.

Por todo lo anteriormente expuesto me atrevo a preguntar al Comandante Chávez: ¿Qué espera usted para quitarle el suministro de petróleo a los Estados Unidos? ¿Es que no entiende que en sus manos está el arma más mortífera para frenar las criminales intenciones de Bush? ¿Hasta cuando se va a “calar” insultos, amenazas y guerras mediáticas? Actúe, para eso el pueblo venezolano le dio el mando de la Nación.

Finalmente, para expresar con mayor fortaleza mi admiración hacia el presidente de los Estados Unidos, lo digo con toda el ímpetu de mi alma: GEORGE, YOU ARE A REAL SON OF A “BUSH”!

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